Vuelta de hoja! #06 Tsugumi – amor a la vida poco convencional

Tsugumi, editada recientemente bajo el sello de Tusquets, es una novela corta – se lee en una sentada – que como acostumbra la autora, se encuentra impregnada de luz de atardecer, brisa tranquila y recuerdos rebosantes de melancolía. Al contrario de sus otros libros, este no contiene el elemento sobrenatural al cual estamos muy acostumbrados sus lectores, esta es una simple y sencilla historia sobre el regreso a un lugar muy querido y a los recuerdos de los momentos felices que se vivieron ahí.

La novela no me desagrado, pero esta vez, al igual que ocurrió con Amrita, otra de las obras de esta misma autora, la encontré un poco sobrecargada de “melancolismo” y atardeceres frente al mar. En cierta manera entiendo lo que nos quiere transmitir la señora Yoshimoto porque atesoramos experiencias similares. Durante bastante tiempo de mi infancia y parte de mi adolescencia viví en uno de esos lugares, tranquilos y alejados donde el tiempo parecía fluir lentamente y los problemas existir en otro planeta. A mucha gente puede parecerle extraño que varios de los muchachos que vivimos ahí cuidemos con tanto empeño esos recuerdos y que cada vez que podemos volvemos al lugar para ver si aún se encuentra algo de lo que dejamos, pero es el resultado lógico de lo que fue una infancia verdaderamente feliz. O bueno, de lo que sentimos que fue la felicidad, porque, por supuesto, estos recuerdos están solo formados de los buenos momentos. Nadie de nosotros recuerda las largas tardes de flojera donde en verdad no había NADA que hacer, ni los continuos despertares a las cinco de la mañana para ir al colegio, ni lo verdaderamente lejos que estábamos de la compañía de nuestros amigos de escuela. Recordamos la alberca, la cancha de tenis, el boliche, el club, el cine, la nieve en invierno y las fiestas de verano de la colonia minera donde vivimos, eso sí.

Esta novela quiere recuperar para la autora esa clase de momentos y ella compartirnos de las sensaciones que experimentaba en ese ambiente de eterna felicidad, pero a veces se encuentra peligrosamente al filo de empalagarnos.

María Shirikawa, la narradora de esta historia, tiene que marcharse a Tokio en cuya universidad va a estudiar. Deja atrás el hostal Yamamoto, un lugar idílico frente al mar en la península de Izu, donde ha crecido junto a su madre. Y también a la su prima y amiga de su infancia, Tsugumi, la bellísima hija del matrimonio que regenta el hostal. Aunque los caracteres de María y Tsugumi son muy diferentes, María sabe que detrás de la aparente afabilidad de su prima con los extraños existe una personalidad caprichosa y manipuladora con quienes la rodean; tal vez resultado de la dolorosa enfermedad crónica que la acompaña desde pequeña y que constantemente la tumba en cama o la lleva al hospital. La amistad entre ambas ha surcado ya muchas pruebas y Tsugumi invita a su amiga a pasar un último verano frente al mar, pues el hostal pronto cerrará. Y es en esa ocasión cuando Tsugumi conocerá el amor y María aprenderá el verdadero significado del hogar y la familia.

Suena asquerosamente cursi, pero Yoshimoto tiene la genial habilidad de no caer en ello. Su prosa, sencilla, clara y equilibrada (salvo en lo que ya mencione y muy a mi punto de vista, claro) se nota resultado de una minuciosidad y un cuidado extremo en sus trabajos. Y no sé cómo lo tomen algunos pero me gustaría mencionar algo. Esta novela en especial tiene un cierto sabor a Manga Shoyo (historieta japonesa enfocada al público femenino) que ya le he visto también en otros relatos. Por supuesto que esto no demerita en nada a la novela y tal vez atraiga a nuevas generaciones de lectores que no se atreven a saltar de la lectura de comics a la lectura de libros.

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