Vuelta de hoja! #05 – Azul casi transparente un libro de gran impacto

azulcasitransparenteProprobablemente muchas personas hayan podido llegar a ver este libro en las librerías buscando a otro Murakami más famoso, Haruki. Si es así, nada más lejos de la prosa mágica del autor de “Kafka en la orilla” que este libro, que desde luego no es apto para niños y niñas de buena familia. “Azul casi transparente” no es una novela al uso. No tiene antecedentes, ni desarrolla una historia, ni tiene en sentido estricto, ningún desenlace. No cuenta prácticamente nada. Es simplemente un corte durante un breve espacio en la vida de un grupo de chicos jóvenes que viven -o vegetan- al lado de una base americana sin otra ocupación ni preocupación que el sexo, las drogas y el rock and roll.

En el marco del Japón de mediados de los años 70, un joven llamado Ryū protagoniza esta novela corta, pero de abrumadora intensidad. Sin una trama definida, pero con una multiplicidad de momentos y espacios que producen una atmósfera de crudeza, sinsentido, autodestrucción y nihilismo que recorre e invade todo el texto, discurre la vida de este personaje y la de su particular círculo de amigos. De todos ellos se desconocen muchos detalles –cuántos años tienen, la ciudad en la que viven, si estudian o no, cómo es su vida familiar, cómo es su apariencia física (en algunos casos)- pero a pesar de esta especie de anonimato, cada uno tiene unos rasgos y patrones de comportamiento característicos, así como un mundo interior del que apenas se dan unos visos y unas luces. Lo que sí se sabe a la perfección, es que juntos comparten momentos de ocio que giran en torno a la heroína y a otras drogas, al alcohol, a la música a todo volumen y al sexo en orgías sin ningún control. Ryū es el gran observador de las vivencias de este círculo al que él mismo pertenece y, en esta medida, es a través de sus ojos que el lector tiene acceso a ellas. Realidad y fantasía (alucinación) se confunden en ocasiones en su narración, pues no siempre se sabe en qué estado se hallan su mente y su cuerpo cuando captura con sus ojos las imágenes que, a su vez, el lector observa. En medio del ritmo monótono y pasivo de la narración (que no es coincidencial ni ingenuo), el tono de la novela da un giro a partir de un momento específico en el que Ryū, en compañía de su ¿novia? Lili, inicia un confuso diálogo consigo mismo y con el mundo que lo rodea. De ahí en adelante, este diálogo se irá haciendo más profundo y complejo, al mismo tiempo que Ryū va buscando espacios de soledad o de intimidad consigo mismo a pesar de su entorno: así esté en compañía, su diálogo interno no cesa. Su mirada se concentra en otras cosas o, en lo que observa, descubre otras realidades; realidades que no todos pueden ver y que al oírlas suenan descabelladas. Tal vez la vida de Ryū siguió siendo la misma después de este breve período de revelación y de encuentro con su yo interior, pero en su mente quedó grabada la dulce y desconcertante imagen del instante en el que contempló la transparencia… Y esto, no en vano sucede.

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