Vuelta de hoja! #10 crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Lo ves y asusta. Un libro  negro y azul de casi mil páginas. Pero piensas: “es Murakami, no importa”. Y realmente no importa. Su mundo es tan especial y único que los capítulos pasan y tú tienes la misma cara de póquer que al principio… A pesar de eso, cuando lo terminas no puedes evitar sonreír.

Tooru Okada, un joven japonés que acaba de dejar voluntariamente su trabajo en un bufete de abogados, recibe un buen día la llamada anónima de una mujer. A partir de ese momento la vida de Tooru, que había transcurrido por los cauces de la más absoluta normalidad, empieza a sufrir una extraña transformación. A su alrededor van apareciendo personajes cada vez más extraños, y la realidad, o lo real, va degradándose hasta convertirse en algo fantasmagórico. La percepción del mundo se vuelve mágica, los sueños son realidad y, poco a poco, Tooru Okada deberá resolver los conflictos que, sin sospecharlo siquiera, ha arrastrado a lo largo de toda su vida. Crónica del pájaro que da cuerda al mundo pinta una galería de personajes tan sorprendentes como profundamente reales. El mundo cotidiano del Japón moderno se nos aparece de pronto como algo extrañamente familiar.

He tardado más de seis meses en leerlo entero. No porque no me gustara sino porque iba intercalando otros libros por el medio. Aún así, cada vez que volvía a esta Crónica del pájaro que da cuerda al mundo la historia me envolvía de tal manera que no podía soltar el libro durante varios capítulos seguidos. Creo que otro de los factores que hicieron que se me alargara tanto el libro es que no podía llevarlo en el bolso, por lo que sólo podía leerlo en casa.

La historia que nos cuenta Murakami en esta novela es fantástica. Nunca sabes dónde termina el mundo real y empiezan los sueños y divagaciones del protagonista. Existen personajes realmente asombrosos y peculiares como las hermanas Creta y Malta Kanoo. Y pasajes tan extraños como todas esas escenas en que el protagonista se pasaba las horas metido en el fondo de un pozo (todavía recuerdo con angustia muchos de esos momentos).

Creo que éste es un libro tan especial que quizá haya alguna gente que no le guste. Es raro. Lo admito. Pero en su rareza está su belleza. Es un libro único, que creo merece ser releído para disfrutarlo y saborearlo al completo. Cuando tenga un hueco volveré a disfrutar con la desaparición del gato de Tooru, Noboru Wataya; con las subidas y bajadas al pozo; con las conversaciones tan profundas que mantenía con su vecina adolescente, May Kasahara; con todo el misterio que envuelve a su mujer (que desaparece poco después que el gato).

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