Con sabor a #Morelos – #PataDePerro

Este municipio es reconocido popularmente como la “Capital Mundial de la Cecina”, ha ganado fama no solo a nivel nacional, sino también internacional, debido al proceso tradicional y artesanal que se sigue en su elaboración, pero sobre todo por su inigualable sabor y calidad, sin lugar a dudas, la cecina de Yecapixtla es considerada el platillo típico por excelencia del Estado de Morelos, y se constituye como un referente del arte culinario de nuestro país.Daryl

Echando taco en el mercado es definitivamente la manera en la que debes conocer estos sabores, en el clásico ambiente tradicional, asada al carbón, acompañada de queso y crema de rancho y a precios accesibles. No te puedes perder la oportunidad de aprovechar tu visita al mercado y comprar verduras, frutas y todo lo necesario.

Y de postre, una nieve para acompañar la caminata por el zócalo o el mercado de artesanías el cual se instala en las inmediaciones del Ex-Convento de San Juan Bautista, el cual  expone durante los fines de semana y días festivos , artesanías y manualidades elaborados por manos Yecapixtlenses, así como de la región Oriente y de los altos del estado de Morelos.

La foto obligada de tu visita es en el convento de origen agustino, que se comenzó a construir en el año 1535 y se concluyó en el año 1541, bajo la dirección de Fray Jorge de Ávila dedicado a San Juan Bautista, por su gran importancia y majestuosidad fue declarado  Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1994 y forma parte de la denominada “Ruta de los Conventos”. Cuenta con un gran atrio, en cuyas esquinas se construyeron capillas posas, mientras que el claustro se aprovechó para decorarlos con pinturas murales. Dentro de su arquitectura en el que se muestran elementos góticos y románticos destaca su famoso rosetón de cantera, de tres metros de diámetro, que permite el paso de los rayos del sol al interior del mismo, en el patio del Convento se pueden observar dos relojes solares; en el lado oriente marca (con la sombra) de las siete de la mañana a las doce del día, y el del lado poniente, de la una a las seis de la tarde

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