Justicia por propia mano, con el celular – Parte 1

Ladys and Gentleman

La vida es más compleja de lo que parece.  Jorge Drexler

Desde que los teléfonos celulares incluyeron cámaras con las que puedes tomar fotos y videos, la sociedad humana no volvió a ser la misma; la capacidad de captar imágenes de todo lo que pasa a nuestro alrededor generó nuevas conductas sociales que han resultado tan dañinas como benéficas, dependiendo del caso.

Una de las modas prácticas surgidas de la inclusión de esta tecnología es la grabación de gente, generalmente servidores públicos, teniendo actitudes prepotentes; aunque lo más chocante es cuando la gente captada es gente autodenominada “bien” que considera que debe ser tratado de forma diferente por tener un automóvil de lujo o vivir en una zona de alta plusvalía.

Así es como surgieron las “Ladys” y “Gentleman” de donde sea que los graben. Para ejemplo, podemos comenzar con las clásicas y delesnables Ladys de Polanco; una participante de la primera edición de Big Brother en México y otra persona, que insultan a la policía del DF en un operativo de alcoholímetro que, por supuesto, no pasaron.

Otro ejemplo es el de la Lady Bosques que, por alguna etílica razón, perdió su cartera y hasta la llave de su automóvil.

¡Cómo olvidar al Gentleman de las Lomas, Miguel Sacal! un empresario que tuvo la suerte de ser grabado, en diferentes ocasiones y por diferentes personas, dando cátedra de clase y distinción a un polícia y a un empleado del edificio en donde vive.  Incluso fue a dar a la cárcel gracias a que, después de la difusión de sus videos, comenzaron a destaparse algunas coladeras de su vida.

Y por último, por lo menos en esta nota, veremos a la Lady Chiles; una señora que le recrimina a su empleada doméstica por llevarse chiles rellenos a su casa “sin autorización”. La Lady en cuestión fue quien la grabó y subió el video a YouTube, con lo que se ganó la desaprobación de la sociedad.

La difusión de estos videos ha generado varias cosas en la sociedad; mientras algunos ven con buenos ojos que estos personajes sean exhibidos y “quemados” socialmente, otros consideran violada su privacidad y, en algunas partes del mundo, han demandado a quienes lo difunden.  El problema es que, independientemente de lo que opinen las personas, la sociedad ha adquirido una hipersensibilidad frente a casi cualquier cosa que suceda.

La legión de opinólogos que surgió de estos videos, y del uso de las redes sociales en general, generó un descontento social fuera de toda dimensión.

¿Cuántas veces a la semana, mientras caminas o conduces, te encuentras con un ejemplo de Lady o Gentleman?

Si hago memoria, recuerdo haber visto uno o dos ejemplos en el último año, pero no más; y tampoco recuerdo que fueran suficientemente recalcitrantes como para odiarlos el resto de mi vida.  Sin embargo, la percepción en la sociedad es que “cada vez” estamos peor, que la sociedad está cada vez más descompuesta.

Si bien la realidad es clara, la lente de internet magnifica todo lo que ve y, la mente del ser humano parece despertar lentamente ante la explosión tecnológica.

¿Realmente sirve de algo grabar a la gente en sus peores momentos?  Parece que los videos de Ladys y Gentemans son los videos “chistosos” de la nueva generación; solo que estos, no solo no dan risa, sino que causan bastante molesta a quien los ve.

¿Tú que opinas?

Esta historia continuará.

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